Hinzpeter: sus definiciones y la nueva derecha

“La Coalición por el Cambio ha entrado a un estado de hibernación que me preocupa. Es fundamental estructurar, institucionalizar y revivirla mucho más de lo que se ha hecho y ese cometido le corresponde primordialmente a los partidos”.

“Aunque me encantaría que Golborne se la ganara (la opcion presidencial), porque sería una persona de nuestro sector que continuará en el gobierno, para ser honesto no me parece justo. La vida política, la trayectoria, el oficio, es mucho más que una sola gestión”.Por María José O'shea C.; Fotos, Verónica Ortiz.

Son pasadas las 4 de la tarde del miércoles 27 de octubre. Rodrigo Hinzpeter cumple hoy 45 años y se pasea feliz por las calles que rodean La Moneda. Lo sigue sólo un escolta. Al menos, visiblemente. Eligió el café Blue Jar, detrás del ministerio de Hacienda, como lugar de reunión para esta entrevista.

Mientras posa para las fotos, ríe y saluda a la gente que pasa. Se nota que todavía le genera algo de vergüenza esta dimensión de la vida pública. En su mano, la revista Time enrollada. Destaca el editorial que habla del minero número 34. Se refieren a su jefe, el presidente Piñera.

En la noche, parte a la comida anual de la Sofofa. Sabe el ministro que tiene que mejorar sus relaciones con el empresariado, como parte de su cargo, pero también de su estrategia política. Y aunque dice que es ridículo hablar de candidaturas a estas alturas, claro está que sigue siendo la principal apuesta del piñerismo para el 2013. Una apuesta que, además, quiere encarnar como reflejo de una nueva derecha. Y en eso también ha estado trabajando.

Hinzpeter, el político, lleva meses elaborando una propuesta de una centroderecha “democrática y social”, que despeja mitos del pasado, y que ahora decidió revelar en esta entrevista con Capital. Eso, al tiempo que en la Concertación algunos hablan de la “derecha hinzpeteriana” –pragmática, como él– y que puede incomodar tanto a la oposición como a sectores del propio oficialismo.

-¿Cuánto se parece el oficio de ministro a lo que imaginó?


-No sé si he conocido al ministerio del Interior habitual, porque no todos los años hay terremotos, un accidente como el de los mineros, ni un mundial de fútbol, con todo lo que ello implica. Por eso, creo que el 2011 podré advertir con mayor normalidad lo que es el ministerio. Este año me he sentido muy cómodo en mi rol y muy contento, pero ha sido muy difícil. Más exigente y demandante de lo que hubiera imaginado, aunque sé que estamos viviendo un periodo excepcional.

-A los 100 días de gobierno, comparó su relación con el presidente con la que se atribuye a Montt y Varas. ¿Sigue así la dupla?


-Bueno, dije varias analogías y esa fue una de ellas. Y lo que quise graficar es que considero –como ha resultado en esta ocasión y en la historia de Chile en general– enormemente positivo que haya una relación de confianza estrecha entre el presidente y el ministro del Interior. Eso no se dio, por razones de distribución política, en los gobiernos de la Concertación, salvo en el de don Patricio Aylwin, que fue el único caso en que el ministro del Interior estuvo los 4 años.

-¿Pero sigue tan buena la relación?


-Mejor.

-¿Eso significa que tiene los 4 años asegurados?


-Eso le corresponde decidirlo al presidente.

Cortar la tontera


-¿Cómo está el presidente Piñera?


-Extraordinariamente bien. No sólo de ánimo, sino que muy lúcido en sus decisiones.

-Y sin filtro, como dijo el senador Larraín.


-Los filtros siempre distorsionan la naturalidad del producto, y creo que es mejor tener un presidente natural que uno con filtro. Lo noto muy bien, aplomado y generando para el país los beneficios que es tener un mandatario de clase mundial. Hoy podemos ver que tener un presidente de la preparación, cultura e inteligencia de Sebastián Piñera no sólo significará beneficios en lo interno, sino que muchos ciudadanos del mundo estén revisando a sus propios gobernantes.

-A usted, que siempre ha sido más recatado, ¿no le dio pudor la performance del presidente tras la salida de los mineros?


-Siempre he sido más tímido, pero admiro a los que son más desenvueltos. Y hay que tener proyección para mirar estas cosas: es cierto que a muchos chilenos les puede haber parecido reiterada la exhibición del papelito de los 33, pero el presidente no es leso y sabe muy bien que cuando lo muestra en Inglaterra, la gente de Alemania no lo ve. Cada vez que lo exhibía, la audiencia del país donde estaba se emocionaba. Entonces, él estaba cumpliendo un rol, que es potenciar la imagen de nuestro país al máximo.

-Que le llevara las piedras a la reina generó bastantes comentarios…


-Esas criticas no logran percibir, por egoísmo o miopía, lo que esto significó en el mundo. Transmitieron en directo el rescate para más de mil millones de habitantes; revistas y editoriales de todo el mundo lo comentaron. Entonces, si recibes una piedra de un hecho de sobrevivencia tan emblemático, te emocionas. Déjense de pavadas, de tonteras o mezquindades. Lo que está haciendo el presidente Piñera es llevar a Chile a una imagen 2.0, de un Chile que está despertando con fuerza de lo que se llamó la chilean nap.

-Pero en la misma gira se le ocurrió escribir “Deutschland über alles”. ¿Qué le pasó?


-El presidente explicó que de chico en el colego cantaban esa estrofa y pidió excusas porque no tenía conciencia de la significación completa. Además, comprenderás que por mi propia situación de judío no albergo ni el más mínimo asomo de duda respecto de la distancia que tiene el presidente Piñera con el régimen nazi.

-Pero le habrá llamado la atención cuando lo vio...


-Ciertamente, pero el presidente dio una explicación y hasta ahí no más llegó la cosa.

A Golborne: “liderazgos no pueden vivir en el pasado”


-¿Cuántas veces fue a la mina San José?

-Una sola. Y tuve la suerte de estar el día 22 de agosto, cuando los encontraron.

-¿Y qué le parece el revuelo que ha generado el ministro Laurence Golborne?


-Bueno, yo creo que es normal. Es razonable que una persona que lidera una operación de rescate desde el mundo político –porque no lo lideró desde el punto de vista técnico– tenga un reconocimiento ciudadano. Si no, seríamos una sociedad muy mal agradecida.

-¿Pero cree que va a durar?


-Es imposible saber cuánto va a durar, pero yo sí tengo una convicción: que los liderazgos políticos tienen que mantenerse y, por lo tanto, ninguno puede vivir del pasado. En consecuencia, la proyección de liderazgo del ministro Golborne supone necesariamente la ejecución de otras tareas que generen empatía y buenos resultados.

-O sea, no porque le haya tocado la circunstancia de sacar a los mineros se ganó la opción presidencial.


-No. Y aunque me encantaría que se la ganara, porque sería una persona de nuestro sector que continuara en el gobierno, para ser honesto no me parece justo. La vida política, la trayectoria, el oficio, es mucho más que una sola gestión. Es una trayectoria, es un pensamiento, una visión sobre cómo construir una sociedad, por lo que es más que eso. No estoy diciendo que el ministro no lo tenga, sino que tiene que desarrollarlo a partir de un muy buen empujón inicial que tiene que ver con este episodio.

-¿Le preocupa que se generen liderazgos presidenciales, de un día para otro? Se recordó el caso de Michelle Bachelet arriba del Mowag.


-Pero ella logró consolidar su liderazgo y hacer una presidencia sobre la cual cada uno tiene su juicio. Pero eso es lo que se viene para adelante como desafío para el ministro Golborne y para cualquiera de los liderazgos que emerjan de nuestra coalición.

-¿Es posible ser candidato sin partido?


-Lo importante es que tenga una coalición que lo respalde. Para nosotros, como sector, es importante proyectar el gobierno para un período siguiente y poder culminar nuestro programa, porque hay consenso en que 4 años es un período corto.

-¿A pesar de Golborne, usted sigue siendo “el” delfín del presidente?


-Eso es voluntarista. No existe ninguna razón para que a siete meses de iniciado el gobierno alguien asuma esa tesis. Le agradezco a quienes me mencionan, pero es imaginación excesiva. Dejemos que emerjan todos los liderazgos y después veremos quién es la mejor opción. Lo importante es que el candidato se seleccione por primarias y que sea sólo uno en el sector.

-¿Eso la UDI lo tiene claro? Varios han planteado que ahora le toca a uno de ellos.


-No, lo que he leído de personas importantes de la UDI es que entienden tener un mejor derecho, pero que en definitiva la realidad política es más fuerte y estamos obligados a escoger a quien nos acerque a un triunfo y no simplemente estar repartiéndose mejores derechos que después de transformen en quimeras.

“Con la UDI no hay tensiones de fondo”


-¿Siente que ha hecho la pega de jefe político?

-La hago todo lo que puedo.

-¿Y qué dice de las tensiones que hay entre la UDI y RN? Los UDI se quejan de que tienen poca figuración en el gobierno.


-No son tensiones de fondo. Es razonable que en una coalición política existan discrepancias y diálogos, a veces, apasionados. Pero ves que después de una semana en que supuestamente habíamos pasado enorme tensión, la UDI me invita a su Consejo Directivo Ampliado para tener una conversación sobre el futuro de la coalición. Mis relaciones con los ministros UDI son idénticas a las con los que no son UDI.

-Pero el senador Novoa, por ejemplo, dijo muy claro que el problema es que el Ejecutivo le da poca exposición pública a sus militantes.


-En algunos casos el planteamiento puede tener fundamentos, pero dentro del gobierno no veo que haya ni un ministro ni un subsecretario que esté trabajando para su partido. Ahora, los partidos tienen visiones distintas y planteamientos corporativos que son importantes de ser planteados. Si tienen una posición en seguridad ciudadana, por ejemplo, lo conversamos y ellos saben que conmigo siempre tendrán las puertas abiertas.

-¿Cuál es la verdad de lo que pasó con Jorge Nazer? ¿Se le abrió el apetito a un RN para la subsecretaría de Seguridad Pública, o usted tenía mala evaluación de su desempeño?

-El me presentó su renuncia por razones personales y yo no tengo por qué dudar de éstas. Jamás haría una evaluación pública de ninguna de las personas que trabaja conmigo; pero si yo no estuviera satisfecho, habría sido yo quien le habría pedido la renuncia.

-¿Y será un UDI quien ocupe la subsecretaría de Seguridad Pública? Esa es la pelea…


-Esa es una subsecretaría extraordinariamente importante, por lo que no voy a aceptar que esto se resuelva por un tema político. Vamos a escoger a quien tenga la mejor competencia para asumir el cargo, y eso lo entenderán tanto la UDI como RN.


Concertación anémica
-¿Cómo ve el escenario en la Concertación?

-La Concertación me ha sorprendido por su dificultad para asimilar una derrota electoral… Se habían convertido en una coalición monoarterial, y perdida la arteria del gobierno ha entrado en un estado de anemia completo y se han pasado estos primeros diez meses preguntándose por qué perdieron. Por eso, si pudiera recomendarles algo, les diría que no se autoflagelen tanto. Es razonable que pierdan también. Ahora refúndense, y eso nos pondrá más exigencias a todos.

-¿Y ve otra figura para el 2013, aparte de Bachelet?


-Si cometen el mismo error de recurrir a un ex presidente, se volverán a equivocar. Yo estudié a fondo el sentir de los chilenos, por encuestas y focus groups durante la campaña, y hay una mayoría grande a la que no le gusta que vuelvan los ex presidentes.

-Pero Frei es bien distinto de ella…

-Pero no veo razón por la que esos motivos de rechazo que se exponían no se apliquen a Bachelet, porque eran las mismas para Frei que para Lagos, quien había concluido con alta popularidad. La Concertación, además, debe tener una dosis de paciencia política más grande: a lo mejor no ganan la próxima, pero dejan instalado su liderazgo para el futuro.

 ¿Plataforma política?: “Ha nacido una nueva derecha, democrática y social”
El anticipo del planteamiento más político del ministro del Interior.

Dice Hinzpeter que está emergiendo una nueva derecha, más moderna, “democrática y social”, y que no necesariamente es la derecha hinzpeteriana que esbozó el PPD Guido Girardi, aludiendo al estilo pragmático del jefe de gabinete, que coquetea con la idea de arrebatarle las banderas a la Concertación.

La nueva derecha apunta a trasformar la mayoría electoral con que Piñera salió presidente en una mayoría social, asumiendo nuevas preocupaciones… adecuándose a los tiempos. “El punto es que no se puede seguir haciendo lo mismo que en los 20 años precedentes, que consistía en poner el énfasis en la economía, en la generación de empleos y en una forma determinada de combatir la delincuencia, sino que hay que crear una nueva centro derecha. Es decir, se ganó la elección con las vigas estructurantes de la derecha –a pesar de una serie de mitos– que son los que hoy hemos comenzado a poner en el centro de este proyecto: nuestro compromiso con los derechos humanos, la relación entre desarrollo y medioambiente, el equilibro entre la economía y la justicia social, la sensibilidad por temas como seguridad laboral o pueblos originarios y el empoderamiento de los ciudadanos versus los grandes intereses”.

Para Hinzpeter, la fórmula fundamental para potenciar esta nueva derecha que asoma desde La Moneda pasa por institucionalizar la Coalición por el Cambio, que a ojos de Hinzpeter fue clave para ganar la presidencial.

“Pasada la campaña, la Coalición ha entrado a un estado de hibernación que me preocupa. Es fundamental estructurar, institucionalizar y revivirla mucho más de lo que se ha hecho, y eso les corresponde primordialmente a los partidos. Los tiempos han andado más rápido de lo que imaginaba y tenemos que cautelar el afecto de los ciudadanos respecto de una opción política que está naciendo hoy día, como es sentirse identificado con la Coalición por el Cambio”.

Tal es su preocupación, que viene elaborando desde hace varios meses una propuesta que apunta a incluir con más fuerza estas materias en la agenda de la derecha, algo que bien podría interpretarse como su plataforma política. En Capital anticipamos las claves de este planteamiento.


-¿No considera que aparece arrebatándole las banderas a la Concertación?

-Una centro derecha democrática y social es capaz de conducirse con pragmatismo, que a mí me gusta más llamarlo flexibilidad. Y creo que una centro derecha que aspire a gobernar tiene que ser capaz de seleccionar de cualquier mundo ideológico las cosas que funcionan y que ayudan a los chilenos.

-¿Quién va a liderar esa derecha? ¿Usted?


-Los liderazgos de la nueva centroderecha tienen un enorme grado de liquidez. Hacia fines de este gobierno vamos a ver quién se instala como líder. Aquí los que se instalaron fueron los temas y el estilo, encabezados por el presidente.

Compromiso con los DD.HH.

“En estos siete meses, hemos despejado el compromiso de nuestro sector con los derechos humanos, algo que quedó claramente graficado en la posición que adoptó el gobierno sobre el indulto bicentenario que planteó la Iglesia. Hemos logrado sacarnos ese estigma y la gente se atreve a decir hoy que le gusta este gobierno, no se avergüenza de pertenecer a este conglomerado y eso es lo que hay que cuidar. Hoy caminas por la calle y la gente ya no percibe que este es el gobierno de una derecha momia, que no se preocupa por los derechos humanos, insensible”.

Crecer y ser verde

-¿Apoyarán la construcción de la central Castilla?

-Las termoeléctricas en Chile continuarán porque lo de Barrancones fue una excepción. Y si Castilla cumple con los requisitos legales, creo que es un proyecto deseable para el país.

-¿Y no le complica que le digan que esta sí se permite porque el abogado de Castilla es el ex socio de Hinzpeter?

-Eso es una carajada. Y espero que nadie se atreva a decirlo. No tengo nada que ver con mi estudio de abogados desde marzo. Por lo tanto, quien diga eso es un carajo y un malintencionado.
“Uno de los mitos que se descomprimió es la tensión entre los gallos que quieren arrasar con el planeta contar de ganarse unos dólares y los que están dispuestos a que el planeta se empobrezca completo con tal de que no se mate una mosca. Hemos despejado el compromiso del gobierno con el medio ambiente, lo que se demostró en la decisión que se adoptó en Barrancones y estableciendo que tenemos que reconfigurar nuestro país para la instalación de termoeléctricas… Es decir, compatibilizando el desarrollo con el cuidado del medioambiente”. Dice del presidente que “no se saltó la institucionalidad. Si hubiese sido así, podrían haber habido acciones legales. Esta fue una convicción del presidente, compartida con la empresa. Es ser mezquino con Suez decir que lo hizo por presión. Tuvo un acto de grandeza al asumir la situación. Aquí se permitió que el proceso se realizara y, llegado el momento en que se podía instalar en un lugar único en nuestro país, al presidente le pareció que era el momento para intervenir. Los presidentes muchas veces tienen que pedir cosas por su país ”. Fin a los dogmas: economía y justicia social


-¿Qué piso tiene esto en los partidos? Por ejemplo, en la reforma tributaria la UDI votó a regañadientes.

-Estos cambios producen crujideras, tensiones y es la parte linda de la política. Por eso lo importante es advertirlos, ver que tienen eco en la ciudadanía y luego provocarlos. ¿Con quiénes se van a provocar? Está por verse.
“Cualquier sector político dogmático, que entiende la construcción de la sociedad en la economía o en la justicia social, está equivocado. Nosotros debemos cautelar el buen funcionamiento de la economía y meter al centro de ello la justicia social. Tenemos que entender que no vamos a ser nunca desarrollados en la medida en que no crezcamos todos, no sólo algunos. Ahí entra el concepto de la solidaridad: resulta impensable ser un país desarrollado con bolsones sociales. Otro de los mitos que hemos roto en ese sentido quedó de manifiesto en el financiamiento de la reconstrucción recurriendo a un alza de impuestos”. Meritocracia y romper la línea de la dignidad

“Que los chilenos se paren a partir de sus méritos y no de su historia es una cuestión de justicia fundamental. Hay que terminar con la aristocracia y consolidar la meritocracia. Por otra parte, hemos hablado mucho de sacar a los chilenos de la línea de la pobreza, lo que tiene que ver con el ingreso ético familiar. Y yo creo que el debate que debemos abrir es que ningún chileno esté bajo la línea de la dignidad. Es decir, hay un conjunto de otros bienes morales que va más allá de una cuestión puramente económica”.
Libertad + seguridad

“Antes, la derecha privilegiaba el orden y la izquierda siempre estaba acomplejada de tomar decisiones en términos de orden público. Se debe ser tolerante y protector de las libertades civiles, pero absolutamente implacable con el desorden, la delincuencia y todo lo que afecte la seguridad ciudadana, sin ningún asomo de vergüenza al utilizar la persecución policial para mantener el orden público. Tengo súper claro que no existe nada más contaminante en la vida de un ciudadano que vivir con miedo. El miedo lo echa a perder todo”.
Pueblos originarios: sensibilidad y diálogo


-¿Por qué a la derecha nunca le han interesado los pueblos originarios? No ha estado en el centro de su agenda.

-Esta derecha nunca había sido gobierno y, por eso, no somos los continuadores de nadie. Somos una derecha que se está fundando, que es distinta y de lo que no hayan hecho otros, no nos vamos a hacer cargo.
“Mi convicción es que el trato a los pueblos originarios es lo que fueron los derechos humanos a la posguerra: constituían el último capítulo del libro de tareas hasta la Segunda Guerra Mundial y después de cincuenta años, hoy están en la primera línea y no hay discusión. Hoy, el trato digno, la conservación, el apoyo, el fomento de los pueblos originarios, es al mundo entero lo que en su momento fue la emergencia de los derechos humanos. Es un estándar de civilización básico y será también una carta credencial del país”. Darles reconocimiento constitucional es sólo el punto de partida. Lo importante es hacerse cargo de ellos, de sus costumbres, sus tradiciones. Me gustaría que en Santiago hubiera restaurantes de comida mapuche, etc., que estén incorporados a nuestras vidas. El problema es que lo que se ha hecho en los gobiernos anteriores ha estado mal. Se gastaron miles de millones y no se avanzó nada. Pero que el problema tiene solución, la tiene. Y el plazo es inferior al plazo de nuestro gobierno. También tenemos que ser sensibles frente a los problemas del mundo laboral. Por eso es importante el nuevo trato que estamos planteando e incorporar a los trabajadores en el centro de nuestras preocupaciones”.

Poder frente a los grandes

“Esta no es una derecha que no esté por empoderar a los ciudadanos frente a los grandes intereses. Ahí se han jugado el Sernac Financiero, las cláusulas abusivas en los contratos, la venta de remedios en los supermercados, por ejemplo. Se ha reconfigurado la derecha que ganó con estos nuevos elementos, que la convierten en una derecha democrática, social y que emerge con fuerza en estos siete meses”.

José Almonacid

Contador Auditor Egresado y Titulado de la Escuela de Contadores Auditores de Santiago, Miembro actual del Colegio de Contadores de Chile A.G., Diplomado en Legislación Tributaria en la Universidad Mariano Egaña, Participación en Seminarios de la Reforma Tributaria, Seminario "Nuevos elementos del FUT ejercicios 2015-2016 e Impuesto Único al FUT" y Actualmente, se encuentra enfocado primordialmente en el libre ejercicio de la profesión con énfasis en temas tributarios y contables.