Para llegar a ser un buen líder: II Parte

Para llegar a ser un buen líder: II Parte

ASERTIVIDAD

Una de las características más reconocidas del liderazgo es la asertividad, el hecho de mostrarse franco y directo al expresar exigencias, opiniones, sentimientos y actitudes. Si usted tiene confianza en sí mismo, le resultará más fácil mostrarse asertivo con la gente. Un líder asertivo puede decir: “Sé que la tormenta de hielo nos cerró el negocio durante cuatro días, pero podemos recuperar el tiempo perdido si todos cooperamos y trabajamos con inteligencia. En 30 días habremos alcanzado o superado nuestras metas para el trimestre.” Esta afirmación refleja la confianza del líder en sus habilidades de liderazgo y su asertividad al expresar con exactitud lo que piensa.

La asertividad ayuda a los líderes a realizar una infinidad de tareas y a lograr metas. Entre ellas cabe mencionar confrontar a los miembros del grupo en relación con los errores que cometen, exigir un mejor desempeño y fijar altas expectativas. Un líder asertivo también presenta exigencias legítimas a la alta dirección, tales como solicitar equipo que el grupo necesita para realizar su trabajo.

Ser asertivo es muy diferente de ser agresivo o pasivo (o no-asertivo). Las personas agresivas presentan sus exigencias de manera insistente, desagradable y poco considerada. Las personas pasivas suprimen sus propias ideas, actitudes, sentimientos y pensamientos como si temieran que los demás fueran a oponerse a ellos. Las personas no-asertivas suelen también ser en exceso acomodaticias.

Desarrollar una mayor asertividad se parece mucho a tratar de ser menos tímido. Usted debe obligarse a aprovechar las oportunidades que se le presenten de expresar sus sentimientos y necesidades. Por ejemplo, si le molesta algo que hace uno de sus compañeros de equipo, dígale: “En general, me gusta trabajar contigo, pero eso que estás haciendo me molesta.” También puede practicar la expresión de emociones positivas, tales como decirle a un compañero de trabajo: “Me da gusto que estemos trabajando juntos en este proyecto, porque me agrada la manera en que trabajas.”

Para la mayor parte de las personas, es más fácil expresar exigencias o deseos que expresar sentimientos. Las personas que empiezan a expresar sus deseos a menudo se sorprenden de los resultados. Por ejemplo, si usted está considerando la posibilidad de comprar un artículo que está fuera de su presupuesto, trate de decir: “Este producto me gusta mucho, pero todo lo que puedo gastar son 75 dólares menos del precio que usted pide, ¿podemos hacer negocio?”

INTEGRIDAD Y MORALIDAD

Por lo general, los miembros de grupos creen que los líderes deben ser honestos, íntegros y tener credibilidad y, en consecuencia, ser confiables. Los líderes mismos creen que la honestidad es un factor que influye en su eficiencia. Ser honesto con los miembros del equipo ayuda a crear confianza, que a su vez conduce a una mayor cooperación y espíritu de equipo. En años recientes, la confianza en los líderes de negocios se ha visto perjudicada por escándalos financieros en compañías tan renombradas como la Enron Corporation y MCI/WorldCom (hoy en día MCI). Los ejecutivos de esas compañías se enriquecieron vendiendo acciones de la compañía justo antes de que, según su acertado pronóstico, el precio de las acciones se derrumbara. Asimismo, estos ejecutivos aconsejaron a los empleados que no vendieran sus acciones o que compraran más.

El experto en administración Dale Zand considera la confianza como una de las tres piedras angulares del liderazgo, junto con el conocimiento y el poder. Confiar en los miembros del grupo significa que el líder está dispuesto a cederles una parte del control que ejerce sobre ellos, tal como dejar que los miembros del grupo tomen más decisiones por sí mismos y no discutirles las cuentas de gastos. La siguiente anécdota, contada por Fred Smith, el fundador de FedEx, ejemplifica la importancia que puede tener la confianza en una organización.

Una ventisca interrumpió el servicio de una estación retransmisora de radio situada en la cima de una montaña, por lo que se interrumpió el servicio telefónico en varias oficinas de FedEx. La compañía de teléfonos dijo que se necesitarían cinco días para reparar las líneas. Por su propia cuenta, un experto de telecomunicaciones de FedEx llamado Hal contrató un helicóptero para trasladarse al sitio. El piloto no pudo aterrizar, pero fue capaz de bajar lo suficiente para que Hal saltara sin problema. Hal se afanó en la profunda nieve y arregló el problema.

Según Smith, Hal llegó a tales extremos por mantener la organización en funcionamiento porque existía una confianza mutua entre el patrón y el empleado. Hal sabía que no se le reprendería por incurrir en un gasto semejante para solucionar el problema telefónico.

La moralidad se relaciona muy de cerca con la confiabilidad porque es más probable que se tenga confianza en un líder que se apega a principios morales. Un líder con un elevado criterio moral cree que tiene una responsabilidad ética tanto para con los miembros del grupo como para con las personas que no pertenecen al mismo. En consecuencia, el líder no dará un trato preferencial a los empleados con los que tiene una relación de amistad fuera del trabajo. Asimismo, el líder moral no trataría de engañar a los clientes ni de inventar excusas por no pagarles a los proveedores a tiempo.

José Almonacid

Contador Auditor Egresado y Titulado de la Escuela de Contadores Auditores de Santiago, Miembro actual del Colegio de Contadores de Chile A.G., Diplomado en Legislación Tributaria en la Universidad Mariano Egaña, Participación en Seminarios de la Reforma Tributaria, Seminario "Nuevos elementos del FUT ejercicios 2015-2016 e Impuesto Único al FUT" y Actualmente, se encuentra enfocado primordialmente en el libre ejercicio de la profesión con énfasis en temas tributarios y contables.